28 junio 2015

Intervención de la Clase Trabajadora

Yo solo quiero que toda la clase trabajadora intervenga, en el gobierno, en las instituciones, en las leyes, porque este es el camino que tienen para que nunca más lo saquen del lugar que también le pertenece y de esta manera estaríamos construyendo la Argentina que todos soñamos.  Juan Perón

A merced de la fe y la confianza que el pueblo argentino ha puesto en la política justicialista, ha sido posible recuperar el brillo de las instituciones, del moho que en ellas habían acumulado el egoísmo, la envidia, la violencia y la mala fe. Pero en este camino que hemos emprendido cada uno de nosotros tiene y tendrá un trozo de responsabilidad si esas tareas no siguen realizando. Yo y el Gobierno hemos de poner todo nuestro empeño, pero necesitamos que el pueblo argentino ponga el suyo, porque nadie hoy puede gobernar el mundo sin el concurso organizado de los pueblos.

Nuestro país necesita que el pueblo, cuando digo pueblo hago referencia a los trabajadores, empresarios, humildes, políticos, dirigentes, sindicalistas, jóvenes, jubilados y a nuestras queridas y amadas mujeres; comprenda que la grandeza de la Patria, es la grandeza de todos los argentinos, cuando los argentinos comprendan que cualquiera que sea la lucha que emprendan en el orden interno, ella no debe estar jamás dirigida contra el país, ese día la Argentina comenzará una marcha de ascensión que no se detendrá hasta la gloria y hasta el logro venturoso de la gran Argentina que todos Soñamos y aspiramos, la Argentina del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro.

Yo siempre dije que nuestro país estaba enfermo, enfermo de pequeñas cosas y yo la quería enfermar de grandes cosas. Solamente un Plan de Gobierno de Gran envergadura corresponde a una gran Nación como lo es la República Argentina. Los timoratos, los pobres de espíritus, los cortos de vistas y los mediocres prefieren siempre los pequeños proyectos. Las Naciones grandes como la nuestra, con grandes aspiraciones e ilusiones, deben tener siempre grandes planes. Porque nada grande puede hacerse proyectando pequeñeces.

Este es el motivo principal y es lo que debemos tener presente los argentinos a la hora de elegir los encargados de dirigir los designios de la Argentina, es que la tierra no debe pertenecer jamás a los que quieren especular con ella, sino al que procure arrancarle riquezas, para hacer más prospera, más grande y más hermosa a nuestra Patria. De esta forma le estaríamos devolviendo a Dios una pequeña parte de lo que Dios nos ha dado en cuanto a la riqueza natural de nuestro país.

Un pueblo y una gran nación no se hacen en una hora. Se hacen sobre sus esencias, sobre su historia; y avanza cuando una generación puede poner en ebullición creadora las posibilidades naciones a base de valores morales, cristianos, humanos y espirituales.  Por esta causa las actitudes tibias y las medias tintas se parecen extraordinariamente a una deserción.

Compañeros el futuro no se adivina, se construye. Es por eso que un verdadero gobierno es aquel que gobierna para el porvenir, porque la solución de los problemas ha de ser objeto de una racionalidad absoluta, sin la cual no son medidas de gobierno, sino enmiendas.

Por un futuro mejor, construyamos juntos la Argentina que todos aspiramos. La Argentina del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro. Diario Peronista 2015
Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni