28 enero 2015

La primera libertad que debemos conquistar es la de decir la verdad…

La primera libertad que debemos conquistar es la de decir la verdad, porque, como consecuencia de vivir un clima de falsedad permanente, nada puede construirse. Los peronistas tenemos la obligación de construir una verdadera Argentina basada en la ética, en el respeto al prójimo, a Dios y a las instituciones.

Nosotros queremos que esta Patria Argentina  cada día, cada minuto, cada segundo vaya teniendo más confianza en la fortaleza de nuestro espíritu, en la capacidad de nuestra mente y en la fuerza de nuestro corazón. Que cada día esta patria tan querida sea un baluarte de la democracia, de esa DEMOCRACIA que tantos proclaman, pero que tan pocos la practican. El sumo pontífice LEÓN XIII nos estableció “Apliquen la providencia de las leyes y de las instituciones los que gobiernan las naciones” y ese es el camino que nosotros decidimos transitar.

Aun los intereses paralelos que impulsan a la común acción deben asentarse sobre basamentos reales y cimentarse en la verdad y la lealtad. Solo así nuestra querida Argentina, será la cuna de la libertad, libertad en la que nadie tenga derecho a atentar contra la libertad de lo demás. Queremos que en nuestra Argentina haya más libertad, más derechos pero también MAS DEBERES QUE CUMPLIR, deberes que están basados en la ética. Queremos que no haya miseria y que con nuestro trabajo honrado, se creen valores que hagan cada día más feliz a nuestro pueblo y más grande a nuestra Nación. Para poder realizar esta apartado tan importante para la vida de todos los argentinos, se impone pensar en dos nociones que nos une y fortifica como argentinos y como ser humano en modo totalmente indisoluble y estas nociones son Dios y la Patria.
Nuestra nación solo podrá ser grande cuando verdaderamente todos los argentinos nos pongamos a trabajar en lo mejor para ella.

En ocasiones hay poca seriedad, mucha desorganización, gran parte de incapacidad, mucho individualismo y sectorismo. También los fraccionamientos de los partidos políticos y dentro de los partidos políticos, la división en sectas y caudillajes nos ha llevado  los argentinos a una gran disociación y a ver a nuestros hermanos como enemigos. Esto es lo que debemos evitar, SI queremos construir esa Gran Argentina que todos aspiramos, ARGENTINA DE TRABAJO, PROGRESO, DESARROLLO Y FUTURO, en esto los peronistas tenemos mucha responsabilidad que cumplir ante nuestra sociedad. Porque deseamos y sabemos perfectamente bien, que solamente con unidad, solidaridad y organización llevaremos a nuestra argentina a un buen puerto glorioso y rico. Para alcanzar esta altísima finalidad no nos hemos valido ni nos valdremos jamás de otros medios, solo nos valdremos de aquellos que nos otorga nuestra Constitución.

Los peronistas nos debemos a ferrar a nuestra constitución y apostar a que nuestras leyes sean progresivas. Los peronistas tenemos un camino que hemos construido y que es diferente al contexto histórico. Ese contexto no ha llevado a los argentinos al retroceso y a la disociación.

Dentro del contexto histórico los políticos siempre apostaron a la disociación de todas las fuerzas del estado, utilizaban a las leyes como medio de progreso pero el progreso obtenido era a expensas del trabajador. Encendieron la lucha dentro de la sociedad, porque dividiendo el campo de las actividades ellos podían medrar. Cumplieron así siempre ese sofisma maquiavélico, “Dividir para Reinar”.
Nosotros hemos dado los primeros pasos y hemos establecido las bases hacia esa gran Argentina, ahora está en manos de que las futuras generaciones sepan comprender y aplicar correctamente nuestra política de progreso, desarrollo y futuro.
Compañeros el futuro no se adivina, se construye. Por un futuro mejor Diario Peronista 2015
Guillermo Ravagni & Carlos Ravagni