19 julio 2014

La sociedad en el pensamiento vivo de Perón

“Yo no concibo el justicialismo sin Perón, decía Eva Perón”. La sociedad justicialista es la que ha realizado el General Perón,  una sociedad humana, con armonía de valores morales, individuales y colectivos, una sociedad organizada en todos los ámbitos.

Para el justicialismo la comunidad tiene su concepción en la armonía y en el equilibrio social. De la armonía y del equilibrio de los derechos individuales y sociales han de surgir el perfeccionamiento. Estamos convencidos de que existe la posibilidad de asegurar a los ciudadanos  derechos esenciales de carácter patrimonial, en otras palabras un nivel de vida acorde a las exigencias del medio social, todo sin restringir los beneficios del capital.

La suma de individualidades dentro de la sociedad es la que nos permitirá partir del yo vertical a un ideal de comunidad, sumándole un continuo perfeccionamiento, adaptándole a la época en que se vive.
La comunidad organizada es la base de las libertades, para que el país marche sincronizadamente de acuerdo a una concepción razonable y dentro de la cual cada uno tiene el máximo de libertad, libertad que termina donde comienza la libertad del otro, es decir, “el derecho de uno termina donde comienza el otro”.

El objetivo es crear una sociedad en permanente equilibrio, donde cada hombre pueda realizarse a si mismo y pueda realizar el bien común, el bien de todos, no solamente desde el punto de vista material, sino que además con un alto grado de dignificación, cualquiera sea la función de desempeño, desde la más humilde hasta el más elevado cargo.

Este sistema de comunidad nos es individualista ni colectivista sino que se ubica en el centro de ambos extremos, apostamos a una sociedad intermedia, “los comunistas dicen que todo debe ser estatal y los capitalistas dicen que todo debe ser privado, nosotros decimos que una parte debe ser estatal y otra parte debe pertenecer al sector privado, eso si nuestra comunidad tiene base cristiana y humanista. Además de tener  un alto grado ético, moral y espiritual.  “Humanista porque apuesta a la felicidad del hombre individual y al hombre en comunidad, este último es tomado para hacer la grandeza y la felicidad del país. La santísima Trinidad, la Virgen María, la familia, y la Doctrina Peronista son nuestro mayor capital. Así es y siempre será. Porque el justicialismo supo suprimir todos los abusos que sufrió el hombre dando origen a una nueva sociedad constructiva y salvadora.
                                                                                                                  Diario Peronista