17 mayo 2015

Gobierno Del Pueblo, Por y Para El Pueblo Argentino… Juan Perón

Nosotros creemos que los argentinos deben pensar, que cada ciudadano tiene una responsabilidad que cumplir en la república y que por si debe discernir sobre el partido que debe tomar en la lucha para hacer feliz y más prospera a la Argentina, que es necesario para el bien del país elevar la cultura cívica y social en la sociedad para que, a la par que se supere a sí misma, ejerza un control sobre los gobernantes que sea una verdadera autodefensa orgánica de la Nación. La historia nos enseña que toda revolución legítima es siempre triunfante. No es la asonada, ni el motín, ni el cuartelazo, es la voz, la conciencia y la fuerza del propio pueblo que salta y rompe la valla que lo oprime. No es la obra del egoísmo, ni de la maldad.

La palabra humana es más expresiva  y duradera que el monumento. Señálense las palabras que usaba un pueblo y se sabrá sus ideas, decía el Presidente Nicolás Avellaneda.  Las declaraciones realizadas por el peronismo fueron tan claras que no quedaron ninguna duda y si por esas casualidades existiera alguna mínima duda, el accionar de un gobierno peronista, deberá ser tan rápida y la solución tan eficaz que ni un solo trabajador sienta la congoja de creerse pretérito en cuanto le corresponde a Justicia.

Por eso es indispensable pulir y mejorar cuantas disposiciones sean necesarias en cada una de las áreas, dando a todas ellas un sentido armónico y haciendo  que formen un cuerpo de doctrina encaminado a lograr el equilibrio y a fortalecer todas las conquistas alcanzadas en beneficio del pueblo trabajador. Esa es la base para el porvenir, la base empírica sobre la cual ha de sustentarse  la argentina del futuro, para seguir en el camino hacia la construcción de la Gran Argentina de Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro, esa Argentina que todos aspiramos.

Todos sabemos que el peronismo tiene como voluntad suprema alcanzar la felicidad del pueblo, pero en este camino existen requisitos que ha de reunir los conductores peronistas, junto a ellos han de marchar a la par la Honradez y la Ecuanimidad, que refleja el amor por la justicia. Nada puede sustentarse en el tiempo a base de mentiras y engaños. Y si en algo siempre fuimos francos con nuestro pueblo, es que siempre dijimos la verdad sobre todas las cosas, haciendo de ella esencia de nuestro propio ser.

Nosotros los peronistas hemos establecidos normas, partiendo: siempre utilizamos el método de la verdad, rompemos normas anquilosadas, despreciamos corruptelas, emprendemos caminos ignorados, todo esto será precisamente por una única y sencilla razón apostamos al resurgimiento de nuevos hábitos de vida para los argentinos y al resurgir de los sabios principios establecidos por nuestra constitución. Estos son los imperativos que nos motivan a seguir por el nuevo sendero que hemos establecido para la vida de nuestras instituciones y de todos los argentinos.

A merced de la fe y la confianza que el pueblo argentino ha puesto en la política justicialista, ha sido posible recuperar el brillo de las instituciones, del moho que en ellas habían acumulado el egoísmo, la envidia, la violencia y la mala fe. Al termino de que tenemos un convencimiento y una decisión que hemos determinado para el futuro de nuestra nación, el convencimiento del daño que han causado a la patria por los que han lucrado a su costa y a costa del esfuerzo de cada trabajador y la decisión irreversible de no consentir nuevos atropellos de ninguna clase. Sentimos la responsabilidad de trabajar para el futuro. Queremos asegurar la paz social, despertando en todos los ciudadanos la conciencia de sus deberes y derechos. Sabemos que construimos un mundo nuevo y mejor que sucederá al actual. Nos prolongamos en nuestros como en nuestras obras. En consecuencia, aspiramos a proporcionar para las generaciones del mañana una vida más plena, más fuerte en el respeto de los derechos, más feliz en el cumplimiento de los deberes.

De una cosa estamos seguros los peronistas, que no seguiremos el juego dialectico de los profesionales de la mentira, del soborno y de la venalidad, que pretenden una libertad abstracta y vacía,  que es una libertad sucia. Esa es la razón por la cual los peronistas del presente y del futuro deberán afrontar decididos los desafíos que les esperan por delante, con la convicción de que están cumpliendo una misión y por ningún motivo deberán buscar la estéril gloria de la conquista precaria. La Argentina del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro será una realidad cuando en cada pecho se alienten la convicción y la fe de que estamos trabajando no solamente con honradez y justicia, sino que estamos construyendo un destino de honradez y de justicia. Destino que debemos conquistar y defender día tras día sin pausas ni gloria. La vida no es un azar sino un campo inmenso de trabajo y de previsión.

Compañeros el futuro no se adivina, se construye. Por un Futuro Mejor Diario Peronista 2015.
Por Guillermo Ravagni & Carlos Ravagni