14 abril 2014

En nuestro movimiento tenemos de todo y de todos.

En nuestro movimiento tenemos de todo y de todos. Hay muchos que quieren identificarse y hay otros que se identifican con el peronismo. En algunas ocasiones para poder llegar al poder, hay quienes llevan el peronismo en la sangre, hay quienes en épocas de bacas gordas son como sanguijuelas y en épocas de vacas flacas huyen como ratas. También están los que quieren cambiarles el nombre y los que quieren destruir al movimiento definitivamente.

Dentro de este mismo orden de ideas Perón nos dice: es preciso incorporar o separar a los distintos grupos que hasta hoy vienen trabajando… estos grupos deberá elegir entre incorporarse de buena fe o formar su propio partido  porque dentro del Peronismo no tendrán más cabida. Acá no se trata de que gane uno o pierdan otros, sino que el movimiento pueda cumplir sus fines, porque de lo contrario, ningún peronista debe soñar en realizarse en un movimiento que no se realice.  Juan Domingo Perón.

A ver si les queda claro muchachos, el Peronismo no es de nadie en particular, porque pertenece a todos los peronistas que los componen y lo sirven. Es preciso que, de una vez por todas, los merodeadores del peronismo se persuadan de que ahora en más, nadie a de ponerse la camiseta peronista para medrar con ella en política. Hay que ponerle remedio a estos males sin destruir el Movimiento. Para ello será preciso volver a las bases y acatar las reglas de nuestro movimiento. Pero todo dentro de un marco de respeto, sin violencia, actuando con autoridad y responsabilidad. Sin ellos, entraremos en choques y fricciones con grave perjuicio para la solidaridad y unidad que debe caracterizar la vida interna y permanente del movimiento.

Todos los males que sufre y que ha sufrido el justicialismo se debe a una falta de ORGANIZACIÓN, UNIDAD Y SOLIDARIDAD que posibilite una apropiada conducción. El Movimiento, dividido en pequeñas fracciones encabezadas por dirigentes de círculos, o sectores, ha terminado por caer en la anarquía que impide toda conducción a través de sus dirigentes enfrentados unos con otros en defensa de intereses que no pueden ser los del Peronismo.  Juan D. Perón

Diario Peronista