28 diciembre 2015

Normalización institucional del justicialismo y la práctica.

Las doctrinas no son eternas sino en sus grandes principios. Este es el motivo principal por la cual el justicialismo debe adaptarse a las nuevas circunstancias y a los desafíos que nos plantea el mundo y la sociedad en su conjunto.
La reorganización del Movimiento Nacional Justicialista, y la urgente puesta en funcionamiento y normalización de su rama política “el Partido Justicialista” es una materia pendiente que debemos encarar y resolver todos los peronistas. En pos de tal reunificación y con el objetivo de estructurar definitivamente el Movimiento debemos dejar a un lado nuestras diferencias y recordar lo que nos dijo Perón “Nosotros no somos ni de izquierda, ni de derecha, sino Justicialista” y respecto a las ambiciones personales "Que todos sean artífices del destino común, pero ninguno instrumento de la ambición de nadie". 

La normalización del justicialismo es un proceso complicado. Hacer frente a la normalización del PJ implica resolver una serie de conflictos internos, que hoy en día deben resolverse por la vía del dialogo y del debate, debate político, doctrinario e ideológico. Poner en orden al justicialismo es todo un gran desafío que requiere de un amplio consenso político y la participación de todos los justicialistas.

Nuestra estructura partidaria ha sido fragmentada por diferencias ideologías y por ambiciones personales en diferentes sectores. El justicialismo tiene archivado en su cajón, un conjunto de normas y mecanismos heredados de los tiempos de su formación, para resolver todos estos tipos de conflictos. Es una cuestión de actitud y valentía retomar a las bases para resolver estas pequeñas diferencias.

Las últimas elecciones marcaron un punto de inflexión, donde la sociedad y gran parte del electorado peronista ha hablado. Esto significa que en primer lugar el “peronismo” debe hacerse una gran autocritica, para luego buscar y lograr un consenso con todos los sectores. Esto nos permitirá actuar en un futuro cercano con unidad, solidaridad y organización. Que son los tres valores fundamentales que el general estableció para poder crear poder y vencer al tiempo.

La autocritica que nosotros hacemos referencia, involucra a todos los gobiernos “Peronistas” Pos Perón. Hoy debemos ponernos las pilas y empezar definitivamente a proceder como verdaderos justicialistas, como decía evita, todos somos soldados de Perón y aquel que viene en nombre del dirigente tal ese no es peronista, es un sinvergüenza, porque bajo el lema justicialista, el pueblo y la Patria todo constituyen una gran familia, en la que todos somos iguales, felices y contentos, respondiendo solo a Perón, y como todos sabemos que Perón ya no está entre nosotros físicamente, hoy vendría a ser sus reglas, normas, principios.

Perón en su último tiempo de vida dijo que su único heredero era el Pueblo, lo dijo porque él veía venir lo que han hecho con el justicialismo. Los gobiernos pos Perón se olvidaron el libreto, tampoco decimos que todo fue malo, pero si en algo estamos todos de acuerdo es que si se olvidaron de los verdaderos fundadores de nuestro movimiento que son los trabajadores. Llevarlos a los trabajadores al más alto nivel de vida, de confort y que ellos puedan disfrutar de los placeres de la vida es algo pendiente del justicialismo de hoy.

El justicialismo es como el ave Fénix, resurge de sus propias cenizas, pero este nuevo resurgimiento debe involucrar a todos porque el peronismo no es sectario ni excluyente y el principal actor en escena en esta nueva oportunidad deben ser los trabajadores.

Recuerden compañeros que el futuro no se adivina, se construye. Entonces construyamos juntos un futuro mejor, para nosotros, nuestros hijos y nuestras futuras generaciones. Por un Justicialismo Unido, Solidario y Organizado.

Además les queremos desear a todos los compañeros y compañeras un Feliz y Prospero Año Nuevo. Gracias por compartir con nosotros un año más. Feliz 2016 para Todos.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni
Diario Peronista