11 enero 2014

Pensar de nuevo, una alternativa...

Este año entramos en un año pre-eleccionario, en Julio se cumplirá 40 años de la desaparición física del creador - fundador del movimiento el General Perón y más de 65 años de la elaboración de la Doctrina Peronista “El Justicialismo”. Decía el general que las Doctrinas no son eternas sino en sus grandes principios, hoy es indispensable instaurar no solamente en la agenda del peronismo, sino también dentro de la sociedad, un debate doctrinario, político, ideológico y espiritual con el objetivo de intentar integrar a la política en un todo consistente. En defecto puede parecer una tarea pesada. Creemos, en confianza, que si logramos establecer esta propuesta a consideración de todas las partes, llegaran comentarios de todos los matices de opinión.

El mundo y las sociedades han evolucionado, las aspiraciones y perspectivas de los países y del hombre han cambiado. Dado que no podemos eliminar la posibilidad de que nos dejemos arrastrar por la corriente o de que adoptemos medidas a medias, nos atreveremos a predecir el resultado de esto. Es nuestro deber como ciudadano exigir ese debate dentro de la sociedad, para determinar al mismo tiempo el futuro de la Argentina.

El movimiento justicialista, profundamente humanista, cristiano, popular, afirma que todos los hombres son armonía de materia y espíritu, de individualidad y colectividad, por consiguiente todos son iguales, no hay clases privilegiadas, solo existe una sola clase, los que trabajan. Es en este punto que estamos todos de acuerdo pero también es preciso CREAR y ORGANIZAR este debate para determinar hacia dónde vamos, y establecer conjuntamente un compromiso, para que todos tiremos del mismo lado la soga. De esta manera, estaremos apreciando los tres valores fundamentales que Juan Perón estableció y nos dejo como legado, para poder vencer al tiempo y ubicar a nuestro país en el sendero de las naciones triunfantes: “UNIDAD, SOLIDARIDAD Y ORGANIZACIÓN”.

El justicialismo es una filosofía de vida, por lo tanto es necesario ir adaptándola a los cambios de la época en que vivimos, el hombre, la sociedad piensan de diferentes maneras, ya no se piensa como hace 40 años atrás. Este, es un proceso constante de adaptación, de una u otra manera el hombre se ha esforzado para adaptarse y estar a la altura de los tiempos y circunstancias, pero lamentablemente nuestra doctrina y nuestras instituciones se han quedado en el tiempo. El justicialismo a lo largo de los años y décadas de gobierno a logrado inmensos éxitos, no tendríamos ningún fundamento para volvernos engreídos , presuntuosos y conformarnos con lo que hemos logrado. La modestia contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso. Debemos tener siempre presente esta verdad. Una de las causas fundamentales del fracaso de un sistema de gobierno es su despreocupación por la realidad del pueblo. El justicialismo como filosofía social, económica, política no puede estar ajeno a la realidad que vive el pueblo.

Por lo tanto, es necesaria una nueva orientación de pensamiento y acción. El defecto de nuestra propuesta es que se pide, no demasiado, sino demasiado poco, comparándolo con lo que está en juego, “el futuro de nuestros hijos”. El futuro no se adivina se construye entre todos. Un plan, una propuesta como ésta no puede juzgarse de antemano sino se posee una alternativa. Resistirse a afrontar toda la magnitud que implica esta tarea y superarla seria de cobardes. Nuestro país es revolucionario y no se halla en esta situación.
Solo de esta manera podremos desarrollar al máximo el enorme potencial que tenemos como Nación.
                                                                                                                     Diario Peronista