23 marzo 2014

Revolución Cuando se habla de revolución muchos creen y piensan que se hace a fuerza de bombas, palos y balazos.

Es probable que la revolución sea tan vieja como el mundo, porque el mundo nunca ha sido estático, sino que ha estado siempre en evolución permanente, y las revoluciones son parte de esa evolución.

Quizá los inventores de la revolución organizada hayan sido los griegos y la revolución de Platón. Pero la Grecia de ese tiempo,  antes de lanzar la revolución, coloco en el frontispicio de todas sus universidades una frase que indica lo que la revolución debe ser. Decía esa frase: “todo en su medida y armoniosamente” Eso es revolución, los cambios realizados en su medida y armoniosamente para que no llegue a resultar que el remedio sea peor que la enfermedad.

Cuando se habla de revolución muchos creen y piensan que se hace a fuerza de bombas, palos y balazos. Revolución, en su verdadera acepción, son los cambios estructurales necesarios que se deben realizar y poner en práctica en el país para ponerse de acuerdo con la evolución de la humanidad, que es la que rige todos los cambios que hay que realizarse.

El hombre cree a menudo que él es el que produce la evolución. En esto, como en muchas otras cosas, el hombre es un angelito. Porque es la evolución la que él tiene que aceptar y a la cual debe adaptarse, porque es algo sobre el cual el hombre no tiene dominio porque es obra de la naturaleza y del fatalismo histórico. El hombre es solamente un agente que crea un sistema para servir a esa evolución  y colocarse dentro de ella.

Quiere decir, que la revolución de la cual nosotros hablamos no es una causa sino un efecto de esa evolución y que  nosotros debemos poner al día a través de sistemas. Juan D. Peron