14 junio 2014

El camino peronista

El peronismo tiene para los argentinos un camino esplendido en todos los sentidos de la palabra. Para fraseando al general “en esta labor se nos antoja primordial la recuperación de las escalas de las magnitudes, esto es, devolver al hombre su proporción para que posea plena conciencia de que, antes las formas tumultuosas del progreso, siga siendo portador de valores máximos”, disciplina, respeto al prójimo, a las instituciones y a Dios sobre todas las cosas. Donde los buenos hábitos, las buenas costumbres y el lema antiguo y popular “la libertad del individuo acaba donde empieza la libertad de los demás”, en otras palabras, el derecho de una persona termina cuando comienza el derecho de la otra persona; todos estos dejan de ser un lema para formar parte de la vida cotidiana del individuo, de la familia y de la sociedad. Solo así podremos llegar a un ideal de humanidad mejor.

Perón decía que la reforma social argentina se basa en los principios constitucionales de libertad dentro de la ley y el orden, supeditando la libre determinación de los hombres a las normas éticas y jurídicas que garanticen una sana convivencia. En este orden de ideas se respeta la propiedad privada al paso que se estimula al hombre que trabaja a mejorar su situación con el fin de extender la riqueza hacia capas más densas y hasta hoy alejadas del bienestar y progreso. Así como los buenos valores y las buenas costumbres deben formar parte de la vida de cada argentino, las leyes han sido creadas para ser cumplidas y respetadas por todos. Cumplirla es lo mejor que podemos hacer cada uno de nosotros para alcanzar un ideal de sociedad y justicia.

A los peronistas nos importa conciliar nuestro sentido de la perfección con la naturaleza de los hechos, restablecer la armonía entre el progreso material y los valores espirituales. Nosotros somos colectivistas, pero la base de ese colectivismo es de signo individualista y su raíz es una suprema fe en el tesoro que el hombre, por el hecho de existir, representa, Juan D. Perón.

El camino hacia el progreso y el bienestar demanda llevar a la esfera de las realizaciones un cambio de paradigma dentro de la sociedad. Esto conlleva nuevos principios, nuevos hábitos de vida, para toda la sociedad, por tal motivo el camino no solamente es dar al que más necesita, sino también acompañar, enseñar y capacitar a esa persona a ser un trabajador profesional, ya sea en su oficio o profesión, hasta reinsertarlo al mundo laboral como una persona profesional, con buenos valores, ese es nuestro trabajo como peronista, formar una persona ejemplar para su familia y un ciudadano responsable y honorable. Eso es peronismo, que la persona se sienta orgullosa y digna de ser representada por estas banderas. Ser peronista es buscar constantemente el equilibrio y la armonía en la sociedad. Nunca el enfrentamiento de clases, porque para el peronismo solo existe una y son los que trabajan.

Tenemos mucho camino por recorrer, pero estas pequeñas cosas hace que cada día seamos mejor persona y ciudadano. Esto es lo verdaderamente valioso, ser cada día mejor, no mejor que el otro, sino ser mejor que ayer. Este es el camino que ofrece el verdadero peronismo, empieza por uno mismo, sigue con la familia, luego con la comunidad, con la finalidad de restablecer la perfecta armonía del ser.

Por nuestro futuro y el de nuestras futuras generaciones, construyamos juntos un futuro mejor. El futuro no se adivina, se construye.

Diario Peronista