08 junio 2014

La formula deseable o mejor dicho nuestra política social, Juan D. Perón

Hay muchos hombre y mujeres en este país que creyéndose peronistas, a lo mejor están sosteniendo todo lo contrario de lo que nosotros venimos pensando decía el general…

Peronismo es una palabra que abarca principios, valores, ética, siempre bajo los ojos y las reglas de Dios, es un cambio de paradigma en las vidas de las personas. Perón tenía una idea de país y una clase de hombre para la República Argentina. Una filosofía de vida que hacía que el hombre se sienta digno y orgulloso de ser peronista y cristiano. Esa mística peronista es la que nosotros los verdaderos peronistas debemos recuperar, para ennoblecer a nuestro partido que hoy solo le queda el nombre.

Ser peronista, no es, estás conmigo o estas con el otro, ser peronista es como la palabra y Evita lo dice, es estar del lado de Perón. Perón fue un hombre, disciplinado, respetuoso, con valores y principios, una persona ejemplar que estableció para sus compañeros peronistas directivas, lineamientos, reglas y ordenes que hay que seguir en nuestro movimiento, para que el conductor elegido, solamente por los PROPIOS PERONISTAS, pueda seguir honrando a nuestro país y a nuestros principios.

Nuestra política o nuestra formula deseable no es que la riqueza nacional o la riqueza del estado se consigan impidiendo el enriquecimiento individual de cada trabajador, sino buscando el medio de que, cuanto mayor sea el bienestar económico individual de los trabajadores, mayor sea la riqueza nacional. Eso es lo que le interesa a los trabajadores y a eso es lo que tiende mi política social, Juan D. Perón.

De una cosa estoy seguro dijo el general que no se puede seguir cerrando los ojos a la realidad. Se engañan aquellos que con los mismos sistemas se puede llegar a situaciones semejantes. Nosotros obedecemos a los hechos. Nosotros creemos que no somos causa sino apenas una consecuencia de esos hechos. Por eso es necesario saber adaptarse a las tremendas transformaciones del mundo.

Ante estas circunstancias la doctrina PERONISTA es el sentido y el sentimiento colectivo que ha de inculcarse en los argentinos, mediante el cual se llegara a la unidad de acción en las realizaciones y soluciones, que todos los argentinos reclaman.

Lo que sucede en nuestro movimiento es una consecuencia de un fenómeno de deformación de los elementos de la conducción, o de la deformación de los conductores, que se transforman con el poder en TIRANOS, SOBERBIOS, o de los cuadros intermedios que, despertando el apetito, deforman ellos la conducción en la escala intermedia y a las propias masas, Juan D. Perón.

Por eso hoy, es necesario volver a las bases peronistas y cristiana, aclarar lo que haya que aclarar, debatir nuestro futuro, el de nuestro movimiento y el de las futuras generaciones. Este debate es una cuenta que debemos saldarlas entre TODOS LOS PERONISTAS y la sociedad. Para esto, primero es necesario reconstruir,  encaminar y ennoblecer nuevamente a nuestro movimiento por Perón y por las futuras generaciones peronistas.

Diario Peronista

Prologo

Al reflexionar sobre la tarea de escribir este prólogo constatamos el reto que representa exponer el Pensamiento Peronista

Nosotros respetamos a todos los Presidentes y Gobernadores Peronistas porque comprendemos que cada uno de ellos gobernó y gobierna en periodos y épocas distintas, donde supo y sabe responder el desafío central de la historia y tiempo que le toca vivir...


El contenido de este site condesa en un trabajo de investigación y de un diálogo sistemático. La fuente fundamental ha sido la creatividad y estímulo intelectual de las diversas fuentes que nos fueron formando a lo largo de los últimos años.

Estamos convencidos que este Blog, tiene una enorme importancia cultural y política.

Una visión estratégica es inseparable de un liderazgo político capaz de transformarla en acción. No puede existir una estrategia acertada sino es a partir de un diagnostico correcto de la situación que se pretende modificar.

Muchas de las ideas expuestas han surgido de diferentes diálogos y de distintos seminarios.

Por Carlos Ravagni y Guillermo Ravagni