28 junio 2014

La verdad más grande que en estos tiempos debemos sustentar sin egoísmos… Juan D. Perón

Para ser un verdadero gobierno peronista, no es necesario querer ser como Perón y Evita, porque el contexto y los tiempos son diferentes. Además ambos fueron únicos en este suelo y así lo recordará la humanidad. Lo que si podemos hacer sus sucesores, construir a partir de sus bases una sociedad inspirada en los principios y valores justicialistas. El umbral de esta gran cadena es el respeto, a Dios sobre todas las cosas, al prójimo, a las instituciones y a la patria. A partir de allí se encadena una series de eslabones que juntos construyen la gran nación que aspira el justicialismo, una nación pujante, desarrollada y orgullosa de su destino.

Esta fue una disposición que estableció el General a los Jóvenes del 2000: “La humanidad debe comprender que hay que formar una juventud inspirada en otros sentimientos, que sea capaz de realizar lo que nosotros no hemos sido capaces. Esa es la verdad más grande que en estos tiempos debemos sustentar sin egoísmos… Juan D. Perón”. En este párrafo el general aclara, a lo que verdaderamente aspira el Peronismo, no hace referencia a un plan de obras públicas como muchos piensan y creen que es esa la finalidad del justicialismo. Hay algunos otros que dicen que peronismo es sinónimo de estatización, muy lejos de la realidad, esto decía Perón al respecto: su intervencionismo no constituye un remedio eficaz porque, o es partidista, o busca anular las libertades individuales y con ellas a la propia persona humana. Pero también agrega que ni el liberalismo es la opción más conveniente, por eso la posición argentina ante determinadas situaciones u ocasiones debe ser una posición centrista y esta le permitirá lograr el equilibrio correspondiente y a su vez la perfección y la armonía en la comunidad.

En el transcurso de los siglos hemos progresado de manera gigantesca en el orden material y científico pero respecto en el moral, el camino recorrido ha sido pequeño. El avance de la humanidad hacia su bienestar es tan lento que no lo percibimos, pero de cada evolución queda una partícula aprovechable para el mejor desarrollo de la humanidad.

Ser es ver en el mundo de hoy y lo que somos está íntimamente relacionado con lo que vemos. Anticipémonos a los tiempos, cambiemos nuestra manera de ver las cosas, para que nuestros hijos reciban una sociedad totalmente diferente, donde la paz, la armonía, la prosperidad, el  bienestar y la justicia sea parte de la vida cotidiana de cada argentino. Esta es nuestra gran misión como peronista, apostar a esta gran nación cristiana y justicialista. Las obras publicas es una pequeña parte de la vida de cualquier gobierno, pero muy pocos apuestan a una sociedad con valores y principios, donde el acompañamiento, el seguimiento, la capacitación, la profesionalización y la reinserción sea un hecho en la vida de cada argentino. Esto se logra con profesionales que estén dispuestos a dar para recibir, y que no utilicen la política como profesión para alcanzar sus fines personales. Estos son los falsos apóstoles de la política y Perón se refería a ellos de la siguiente manera: “mucho ojo con los falsos apóstoles del proletariado quieren la libertad más para usarla como un arma en la lucha de clases que para obtener lo que sus reivindicaciones tengan de justas”.

Por nuestras futuras generaciones, construyamos juntos nuestra gran sociedad justicialista.
Diario Peronista