01 junio 2014

Perón, los trabajadores y su doctrina

Perón siempre fue un hombre leal a los trabajadores, siempre lucho por su bienestar y por su dignidad, siempre les aconsejo que no permita que ningún gobierno ni siquiera el suyo, le diga lo que tiene que hacer más aun si estaban en juego sus intereses, sus derechos, su derecho a huelga, su derecho agremiación, su derecho a ser representado. Aquellos que han intentado dividir la acción social de la acción política han querido hacerlo precisamente para debilitar el factor de poder que representan las organizaciones sindicales. Compañeros renunciar a la lucha es como renunciar a la vida porque la vida es lucha. Las organizaciones no solo no pueden renunciar a su acción política, sino que además la deben administrar correctamente, para que jamás ese factor de poder que invisten se debilite.

Cuando los trabajadores hayan renunciado a sus derechos y a intervenir en el destino del país, esa será una determinación suicida para su propia clase y para sus propias organizaciones. Hoy como ayer las defensas de los intereses de los trabajadores deben estar solamente en sus propias manos, porque las mismas constituyen el factor único que las puede convertir en verdadero elemento de poder, con la unión y la solidaridad de ellas. En esto no importan lo que digan los demás sectores porque si los trabajadores se dividen pierden todo su poder. Juan D. Perón

La doctrina es el fundamento de la organización decía Perón, nosotros estamos para consolidar la organización obrera no para lograr la disociación de los trabajadores. A nuestro movimiento se lo ha intentado destruir por distintos caminos pero no han podido. Nuestro movimiento que ha sido representado por los hombres que trabajan siempre ha sido manejado con un alto grado de liberalidad, hay que darse cuenta que nosotros los peronistas no somos un partido político ni ningún frente en particular que tiende a la sectorización, somos un movimiento nacional que tiende hacia la universalización. Los peronistas pensamos que todos pueden tener razón y que en consecuencia todo es posible. Por eso es mediante el debate y la discusión se llega al desiderátum de lo que debemos hacer. Y lo que debemos hacer es llegar a un perfecto equilibrio.

Recuerden también,  debemos tener fe en los dirigentes sindicales, que siempre han demostrado un cumplimiento honesto y capacidad en su misión. Si ellos marchan adelante con la bandera que nosotros hemos enarbolado, yo les aseguro que nadie tendrá por qué arrepentirse. Juan D. Perón

Diario Peronista