13 noviembre 2014

Acá no se trata de que gane uno o pierdan otros, sino que el movimiento pueda cumplir sus fines, y de esta manera los trabajadores podrán cumplir sus aspiraciones, Juan Domingo Perón

En nuestro movimiento tenemos de todo y de todos. Hay muchos que quieren identificarse y hay otros que se identifican con el peronismo. Hay quienes llevan el peronismo en la sangre y algunos que se refugian en el peronismo para poder llegar al poder, estos son los que en épocas de vacas gordas son como sanguijuelas y en épocas de vacas flacas huyen como ratas. También están los que quieren cambiarles el nombre y los que quieren destruir al movimiento definitivamente.

Dentro de este mismo orden de ideas Perón nos dice: es preciso incorporar o separar a los distintos grupos que hasta hoy vienen trabajando… estos grupos deberá elegir entre incorporarse de buena fe o formar su propio partido  porque dentro del Peronismo no tendrán ni deberán tener más cabida. Acá no se trata de que gane uno o pierdan otros, sino que el movimiento pueda cumplir sus fines, porque de lo contrario, ningún peronista debe soñar en realizarse en un movimiento que no se realice.

El Peronismo no es de nadie en particular, porque pertenece a todos los trabajadores que los componen y lo sirven. Es preciso que, de una vez por todas, los merodeadores del peronismo se persuadan de que ahora en más, nadie a de ponerse la camiseta peronista para medrar con ella en política. Hay que ponerle remedio a estos males sin destruir el Movimiento. Para ello será preciso volver a las bases y acatar las reglas de nuestro partido. Pero todo dentro de un marco de respeto, sin violencia, actuando con autoridad y responsabilidad. Sin ellos, entraremos en choques y fricciones con grave perjuicio para la solidaridad y unidad que debe ser una característica permanente en la vida interna del movimiento.

Todos los males que sufre y que ha sufrido el justicialismo se debe a una falta de ORGANIZACIÓN, UNIDAD Y SOLIDARIDAD que posibilite una apropiada conducción. Perón nos decía si permiten que el movimiento se dividida en pequeñas fracciones o sectores encabezadas por dirigentes de círculos, tarde o temprano la conducción terminara por caer en una anarquía y cumpliendo intereses que no son los del Peronismo. Y esto genera un desconcierto doctrinario dentro del movimiento, este desconcierto lleva los conceptos a tales extremos que ya no son los hechos o las ideas los que definen a la doctrina sino las personas o grupos que se apoderaron de ella.

Por tal motivo todos debemos pensar y actuar de nuevo a favor del Peronismo, debemos huir de los extremismos siempre unilaterales y exagerados, nuestro objetivo deberá ser encaminar y guiar a nuestro movimiento por las sendas establecidas por el general. “No se puede seguir generando conflictos y cerrar los ojos ante la realidad, hay que tener el valor de reconocer que cuando un principio aceptado como inmutable pierde su actualidad compañeros, Juan D. Perón”.

Compañeros, el futuro no se adivina, se construye, con unidad, solidaridad y organización. Estos son los tres valores fundamentales que el fundador del movimiento estableció para vencer al tiempo y construir el poder necesario para llevar a la Argentina a la que todos aspiramos. Una Argentina de Trabajo, Progreso y Desarrollo. Construyamos juntos un futuro mejor.
Diario Peronista
Guillermo Ravagni & Carlos Ravagni