07 diciembre 2014

El peronismo es del pueblo, del pueblo que trabaja...

Es nuestro justicialismo, es nuestra ideología la que ponemos siempre a disposición y al servicio de la felicidad de los argentinos. Es nuestro deber educar bien al alma, es nuestro deber como peronista autentico, de corazón, transmitir a los jóvenes que el peronismo, tiene doctrina, pensamiento, y es acción, “el justicialismo”. El general nos decía, la prédica de las bajas pasiones que ellos realizan contribuyen a mostrar la excelencia de nuestros ideales.

Siempre buscamos que haya un único ganador, “el pueblo”, evita decía aspiramos una Argentina pacífica, poderosa y soberana, una masa de trabajadores unida y feliz como ninguna en el mundo. Queremos el bienestar de los trabajadores, la dignificación de los humildes. El hombre solo se dignifica otorgándole un trabajo digno, “o en palabras santas Ganaras el Pan con el sudor de su frente”, un lugar donde el hombre pueda desarrollar todas sus habilidades, aptitudes, y pueda planificar un futuro para su familias y el de sus hijos. De aquí parte mi concepción de que en la vida de los pueblos solo debe existir una sola clase de hombres, los que trabajan. Con esta clase de hombres, lo que inquirimos es conciliar el sentido de la perfección con la naturaleza de los hechos y restablecer la armonía en la vida del hombre. Armonía entre el progreso material y los valores espirituales. Esto proporcionara al hombre una visión certera de la realidad.

Para poder conciliar esa armonía, tuvimos que tomar una serie de medidas que establecieron el punto de partida de nuestra política social. Dijimos que hay una línea de vida fijada por el salario mínimo vital y que en el país no debía existir ningún hombre que viviera debajo de esa línea, todos debían vivir de ese piso para arriba. Para esto la organización de los trabajadores es muy importante. Algunos se preguntaban ¿Que persigue el justicialismo cuando les decimos a los trabajadores que se organicen? Hacer sindicatos poderosos, en todo punto de vista. Algunos dicen para qué, para que mañana hagan escándalo y yo le respondí: eso dicen porque no me conocen y no se dan cuenta de que yo estoy en el otro campo y como soy justicialista pienso siempre a favor de los trabajadores y de la organización de los mismos porque ellos son necesarios para asegurar la justicia en nuestro país.

En esta ardua tarea que me he trazado para orientar el ordenamiento social argentino en todos los campos, económico, político, social, no hay bandos hacia la izquierda ni hacia la derecha. Solo existe un único propósito, el propósito firme de evitar que la nave del estado encalle en un banco de egoísmo o en un banco de odios, porque el desastre seria idéntico. De esta manera evitamos caer en retrocesos que desalientan y que perjudican no solo la economía de todos los trabajadores sino que además a la futura generaciones de argentinos.

Nosotros queremos crear una sociedad nueva. Una nueva sociedad basada en valores, morales, cristianos y espirituales, una sociedad donde prevalezca el respeto a Dios, a las instituciones, donde los trabajadores y sus familias puedan crecer, cultural, moral, profesional, económicamente y criar a sus hijos en un entorno de amor y de paz. Esa es la sociedad a la que aspiramos los peronistas.

Compañeros, el futuro no se adivina, se construye. Por un futuro mejor.
Diario Peronista
Guillermo Ravagni & Carlos Ravagni