21 enero 2015

Las Instituciones, la justicia y la ley…

Pareciera verdaderamente anacrónico que la injusticia tuviese sus adeptos, sin embargo vemos diariamente a hombres que defienden la injusticia y naturalmente, al hacerlo no lo hacen jamás en su nombre, sino en nombre de una justicia que ellos tuercen para defender la injusticia… Juan D. Perón

Los peronistas juramos respetar y hacer cumplir todo aquello que se había conculcado dentro de nuestros derechos y de nuestra Constitución Nacional, para entregar al país una verdadera democracia. El respeto a Dios y a las instituciones constituyen el punto de partida, si queremos consolidar una democracia real y verdadera para todos los argentinos. El rol de los hombres que asuman la responsabilidad ya sea de gobernar o de estar a cargo de una institución gubernamental o no, deberá estar dotado no solo de talentos, sino que su talento esté acendrado y ungido por la virtud, sin la cual los talentos pueden estar al servicio del mal. Por eso nuestro pueblo necesita hoy más que nunca, no solo talentos sino paradigmas morales.

Paradigmas que comienzan con el respeto, a Dios, a las instituciones, a las leyes y termina con la honradez. Por eso se dice: pareja a la honradez ha de marchar la ecuanimidad de un gobernante, reflejada en su amor a la justicia. En lo que ha nosotros hace, ponemos el espíritu de justicia por encima del poder judicial e incluso por encima de los demás poderes, hasta de nuestro propio movimiento, este es un requisito indispensable para la prosperidad de las naciones, pero también entendemos que para ellos es necesario que nuestra justicia sea totalmente independiente y también eficaz. Para ser eficaz es necesario que sus ideales y sus conceptos marchen a compás del sentimiento público.

Una cosa deben recordar que los peronistas nunca entraremos en el juego dialéctico de los profesionales de la mentira, la del soborno y de la venalidad, que pretenden una libertad abstracta y vacía, que es una libertad suicida. Nosotros consideramos que las leyes están para cumplirlas, porque sabemos que las leyes tienen valor cuando se cumplen. Por eso aceptamos el derecho que emana de la justicia y rechazamos la fuerza como agente de la injusticia, que no da sino derechos espurios y títulos manchados de sangre. Queremos el acatamiento de la ley; que la ley sea cumplida no sólo por los humildes, sino también por los poderosos, para que en este país la libertad levante el tope de su bandera el hecho de que ser libres significa ser esclavo de la ley, porque esta es la única manera de sentirse libres.

Nuestro objetivo es asegurar la paz, despertando en todos los ciudadanos argentinos la conciencia de sus deberes y derechos. Porque sabemos que estamos construyendo un mundo nuevo que sucederá al actual. En consecuencia aspiramos a proporcionar a las nuevas generaciones del mañana una vida plena, de paz y de trabajo. Para eso necesitamos que los argentinos comprendan desde ahora que la grandeza de la Patria será una realidad cuando en cada pecho se alienten la convicción y la fe de que los peronistas estamos cumpliendo una misión, la de construir un destino de honradez y de justicia. Nosotros no buscamos la estéril gloria de la conquista precaria de una simple elección.

Para engrandecer cada día a nuestra Nación y fortalecer nuestra democracia y a nuestra instituciones, es necesario sembrar el respeto. Respeto a Dios, a las instituciones y a las leyes. Las leyes están para cumplirlas, respetárlas y hacerla cumplir. De lo contrario no sólo, no existe garantía para los ciudadanos argentinos, sino que la ley pierde todo su valor.

Está en nuestras manos consolidar nuestra democracia, colocando un granito de arena cada día y cuidándola como se merece. En este camino todos tenemos responsabilidades cumplir.

Compañeros, el futuro no se adivina, se construye. Por un futuro mejor Diario Peronista 2015.
Guillermo Ravagni & Carlos Ravagni