06 junio 2015

El PERONISMO CON y SIN PERON

Más allá de las múltiples contradicciones que existen y existieron dentro del campo de la acción política del peronismo principalmente después de la desaparición física del General, muchas de ellas obligadas por circunstancias que desde el punto de vista Económico – Financiero tienen justificación, pero desde la óptica del Peronismo pueden considerarse ofensivas hacia la propia doctrina de Perón.

La cuestión en fin es que existe y existió una gran diferencia entre el Gran líder el General Perón y sus “discípulos”, principalmente en el modo de resolver ciertas cuestiones. Perón nos dejo bien en claro el camino por donde debemos transitar, es un camino estrecho pero seguro, nos brindo todas las herramientas más que necesarias para construir la Argentina que todos aspiramos, La Argentina del TRABAJO – PROGRESO – DESARROLLO y FUTURO. Perón fue un gran estudioso en la materia, por ese simple motivo se lo debe respetar. En la actualidad sus palabras, consejos y su ejemplo trascienden las fronteras del tiempo.
Por lo general la mayoría de los dirigentes solo buscan acceder al gobierno con única finalidad y todos los sabemos esto es indudable. Esto decía y nos aconsejaba el general: La acción política es una acción colectiva, es menester terminar con la mentalidad individualista. Por este motivo apuesto al buen juicio y la seriedad que han de imponerse en los dirigentes, para conformar equipos de gobierno, homogéneos y capaces, desterrando de una vez por todas las discrepancias que solo perjudican la congruencia indispensable. Esas acciones de carácter poco productivas solo pueden ser negativas para el futuro de los argentinos.

Nosotros queremos que nuestro destino se forje como anhelamos los justicialistas, un Gobierno del Pueblo, Por y Para el Pueblo Argentino, una sociedad trabajadora basada en valores morales, espirituales, cristianos y humanos. Siempre apostaremos a la reconstrucción del hombre, a elevar su nivel de vida para que pueda no solo ser feliz sino que además pueda planificar su futuro, el de sus hijos y también pueda disfrutar de los placeres de la vida.

Pero para que el peronismo y la Nación puedan cumplir con sus grandes objetivos, que es en definitiva el todos los argentinos, en primer lugar deben lograr y mantener la unidad, esa unidad para que lo tengan bien presente, era, es y será el punto de partida para que el pueblo pueda hacer su voluntad y concretar sus grandes deseos.

Por eso aquellos hombres que quieran servir más a un caudillo que a la patria no los queremos dentro del peronismo. Pero  aquellos se persuadan de que somos sólo instrumentos al servicio de la Nación serán siempre bien venidos. Hay que persuadir aquellos que están equivocados y toman la política como un fin, es nuestro trabajo poder encaminarlos hacia la causa del pueblo.

Los meritos que nosotros pudiésemos acumular en nuestra actuación pública solo se justifican si están al servicio de todos, pero deben recordar que todos  esos logros solo se deben a ustedes, a los hombres de pueblo, trabajadores que ha impulsado y han llevado hacia adelante la obra de construir cada día la gran Argentina que todos  aspiramos. Nosotros los justicialistas interpretamos a San Martín y pensamos que si el General San Martín viviera estamos convencidos de que querría un pueblo compuesto por trabajadores dignos y por hombres que trabajan mancomunadamente para asegurar su propia felicidad y la grandeza futura de esta Nación.

Compañeros debemos tomar conciencia de que el futuro no se adivina, se construye, con trabajo, esfuerzo, voluntad y perseverancia. Por un Futuro Mejor Diario Peronista 2015.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni