20 junio 2015

El pueblo y su hija predilecta desde la óptica peronista…

Nosotros hemos explicado en varias oportunidades el camino que debe seguir nuestro movimiento para que el futuro no lo tome por sorpresa. El hombre de pueblo, trabajador, sabe y conoce perfectamente bien, que el justicialismo, es la herramienta más segura que tiene él para poder seguir creciendo, planificando su futuro y el de su familia. Los momentos que se avecinan para la generación del 2000 son de grandes cambios, la ciencia, la técnica avanzan a pasos agigantados. Nosotros debemos estar preparados como movimiento y estar con las botas puestas para poder guiar a la sociedad por el sendero de los valores morales, espirituales, cristianos y humanos y por supuesto brindarles los conocimientos técnicos necesarios para que el trabajador deje de ser desde el punto de vista laboral un elemento descartable y pase a ser un técnico profesional indispensable en el área que le toque desarrollarse. Esto se debe porque les estamos brindando al hombre la herramienta más poderosa que puede tener el hombre en sus manos que es la educación.

Esto que detallaré a continuación debemos estar de acuerdo todos los trabajadores, yo también me incluyo porque me considero un trabajador más, en que debemos estar unidos y preparados para enfrentar cualquier desafío que nos pueda demandar el futuro. Recuerden compañeros si nosotros no nos organizamos, no nos capacitamos y no logramos la unión que debemos tener, perderemos todo tipo de fuerza. Estos preceptos son indispensables tanto en la vida de las organizaciones obreras, como en la vida del peronismo. Es por eso que nuestra misión consiste en seguir edificando el justicialismo, el justicialismo del trabajo, progreso, desarrollo y futuro. Para ello les dejo a mi hija predilecta, mi Doctrina.

Hoy la sociedad se pregunta, ¿si esto fue los que nos aconsejaba el general, cual es el camino que debemos seguir en la actualidad? Es verdad los tiempos son otros, pero la esencia del peronismo está vigente y está arraigada culturalmente en cada rincón de nuestro país, que anhela la Gran Argentina que todos los peronistas aspiramos, la Argentina del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro. Nosotros debemos alimentar, cuidar, proteger, hacerle el seguimiento a esa semilla para que produzca grandes frutos. Ese es nuestro deber como peronista, honrar y hacer valer nuestras banderas, no por nada las principales potencias del mundo en aquellos años le temía al avance del justicialismo. Evita decía el justicialismo será de todos aquellos que sigan fieles a su recuerdo y a las normas de su ejemplo.

Los aciertos y errores cometidos por el peronismo son parte del pasado que sirven como experiencia, ahora solo existe un hoy y un ahora esencial, Evita dijo que solo existe una ruta y la ruta está muy clara y sobre esa ruta fijaremos nuestro destino. Ahora lo que yo les dejo al pueblo es mi doctrina que es mi hija predilecta. Ustedes compañeros deberán interpretarla de la mejor manera para beneficio de su presente y para el de las generaciones futuras. Recuerden que el justicialismo es y siempre será un movimiento de trabajadores de todas las clases, que quieren tener y llevar no solo una vida digna sino también disfrutar de los placeres de la vida. Solo los pueblos son los únicos que han luchado sincera y lealmente por la justicia y la libertad en todos los planos. Mientras otros sistemas la combaten enconadamente, tratando de demostrar a la sociedad algo que todos nosotros conocemos perfectamente porque lo hemos comparado precisamente con la solución justicialista, con las soluciones que ofrecen el comunismo y el capitalismo.

La solución está en nuestras manos, la guía de aplicación es su doctrina, compañeros el futuro no se adivina, se construye. Por un futuro mejor Diario Peronista 2015.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni