19 julio 2015

Construyamos el Futuro...

Solo aspiramos a nuestro natural engrandecimiento mediante la explotación de nuestras riquezas. Con el propósito de ser el pueblo más feliz de la tierra, ya que la naturaleza se ha mostrado tan pródiga con nosotros. Para esto, nosotros los argentinos solo debemos tomar o escoger el camino correcto. ¿Cómo saber cuál es el camino que nos conduce a la Argentina, del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro?

Para alguien como yo, que ha estudiado, analizado y experimentado los extremos de los sistemas económicos, financieros y su impacto en la realidad social, la decisión a tomar fue y es muy sencilla. Es por eso que cree el justicialismo. No con la intención de crear poder, sino con la finalidad de engrandecer cada día más a nuestra patria, hacerla más prospera y más feliz a nuestros hermanos y compatriotas argentinos.
El justicialismo es un camino que ha logrado vencer casi todas las batallas, no digo la guerra porque la vida es un proceso de constante adaptación que requiere periódicamente revisar y ajustar los bulones necesarios para que esta máquina pueda seguir haciendo su trabajo, para beneficio no solo de los hombres que trabajan sino también para las generaciones presentes y futuras de argentinos que son la grandeza de la patria, que estos niños se sientan y estén orgulloso de la gran tarea que hemos realizado.

Ahora, quiera Dios que en las circunstancias que les depara el futuro a los argentinos; los argentinos sepan aprovechar las lecciones del pasado y las experiencias que hemos vivido para convertir esta tierra bendita en la verdadera tierra de promisión que nuestros próceres entrevieron  en sus sueños de grandeza. La gran Argentina a la que todos aspiramos, esa Argentina de Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro que no requiere de improvisaciones, sino más bien de decisiones de una vasta preparación técnica.

Pero también a su vez exigen, un verdadero denuedo para hacer frente a las malévolas insinuaciones de quienes quieren obtener nuevas riquezas, a costa del sufrimiento ajeno; y de aquellos otros que buscan en la revolución o sistema comunista o en la misma disipación anárquica, la única forma de encontrar satisfacción a sus ambiciones o compensación a sus fracasos.

Con el justicialismo no solo hemos allanado el camino a seguir, sino que con el mismo hemos mostrado a los argentinos el gran horizonte que nos depara.  Nuestra obra es del país y para el país; del pueblo y para el pueblo argentino. Es una obra que está destinada a engrandecer a nuestra nación. Seguramente seremos atacados por aquellos sectores que quieren desvirtuarnos del camino y que tienen intereses que no son, en verdad, los de la clase trabajadora. Soy un convencido de que el mal jamás podrá sobreponerse a las obras de bien.

Nuestra obra es una obra que busca y predica el bien, el bien para todos los argentinos. Nosotros solo deseamos inculcar en la clase trabajadora los principios éticos indispensables para su progreso. Luchamos por la elevación de la cultura social de los argentinos. Luchamos por una sociedad culta trabajadora, profesional, con valores morales, espirituales, cristianos. Luchamos por la dignificación y bienestar del trabajador argentino que todo lo da al país; y por la humanización del capital que ha de ponerse al servicio de ese trabajo constructivo.

En este camino todos tenemos nuestro grado de responsabilidad, el presente y el futuro de nuestros hijos está en nuestras manos. Los jóvenes también en esta hora tienen una responsabilidad que cumplir. Los jóvenes deben tener y llevar cada uno una bandera en su casa y una esperanza en su corazón, que les asegure que para salvar al país hay un solo camino: y ese camino para los jóvenes es: primero estudiar para profesionalizarse pero con valores, para luego trabajar,  trabajar honradamente para el bien argentino. Persuadidos de que si cada uno no es capaz de cumplir con su deber, el país jamás podrá disfrutar de los bienes maravillosos que la naturaleza ha sembrado  a manos llenas.

Compañeros el futuro no se adivina, se construye. Construyamos juntos un futuro mejor, Diario Peronista 2015.
Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni