23 julio 2015

Yo no he venido a hacer política sino a hacer gobierno y a trabajar por el bien de la clase trabajadora. Juan Domingo Perón

Muchos piensan que ser peronista es solamente saber las 20 verdades, cantar la canción, leer un par de libros del general, hacer un par de obras de bien, y con eso ya estamos. Ser Peronista es mucho más, cuando Perón creo el peronismo, fue con la finalidad de crear una sociedad culta, profesional, trabajadora con valores morales, cristianos y espirituales, encaminar la sociedad hacia ese lugar.

Perón considero que para poder hablarle al pueblo argentino sobre el camino espiritual que debe tomar el hombre primero debía resolver una serie de problemas que tenía el trabajador en ese momento. Y este fue  su primer y gran paso, resolver los problemas existentes de los trabajadores en materia social y económica. De esta manera logro un gran crecimiento económico del hombre trabajador. Permitiéndole a Perón poder dar su siguiente paso, que fue encaminar al hombre y a la sociedad hacia un crecimiento y desarrollo espiritual.

Ese crecimiento espiritual, permitió y permite que el hombre sea una mejor persona, no mejor que el otro, sino mejor de lo que era. Esa es la gran meta del peronismo, formar grandes hombres con valores, formar una sociedad donde el rol de familias es fundamental para lograr una comunidad donde prevalezca el respeto principalmente a Dios, al prójimo, a las instituciones, predomine la paz, la justicia, la solidaridad, el compañerismo, la amistad. Esa gran sociedad aspirada por la mayoría de los argentinos donde reina la armonía, el amor, el bienestar y donde cada habitante pueda planificar su futuro y el de su familia.

Cuando el peronismo hace referencia al bienestar de los trabajadores y del hombre en general, no habla de conformismo, nunca se refirió a esta palabra porque son dos cosas y palabras diferentes. La primera construye, la segunda arruina al hombre, le quita al hombre las ganas de vivir, de progresar, de soñar, de planificar un futuro mejor. Podríamos afirmar que el conformismo es la antinomia del peronismo. Este es un problema cuya solución está en arrancarlo definitivamente de la raíz. Esto nos decía Perón al respecto, la solución de los problemas ha de ser objeto de una racionalidad absoluta, sin la cual no son medidas de gobierno, sino enmiendas. Es por eso que se gobierna para el porvenir.

Perón fue a una de esas personas que agarraba el toro por las astas, hoy muchos hablan y hablan de proyectos que luego quedan encajonados y guardados en el baúl de los recuerdos. Evadiendo uno de los grandes proclamas que tiene el Peronismo, “mejor que decir es hacer, y mejor que prometer realizar” este proclama tiene una finalidad, y la misma es reconocer aquellos que quieren jugar y especular con los sentimientos y el futuro de los argentinos. Es por este motivo que las naciones jamás deben estar en manos de aquellos que quieren especular con ella, sino que deben estar en manos de aquellas personas que procuren arrancarles riquezas, para hacer más prospera, más grande y más hermosa nuestra patria decía el General.

Siempre dije que este país, estaba enfermo, enfermo de pequeñas cosas y yo la quería enfermar de grandes cosas. Porque las naciones como la nuestra, con grandes aspiraciones e ilusiones, deben tener siempre grandes planes. Nada grande puede hacerse proyectando pequeñeces. Compañeros, el futuro no se adivina, se construye. Construyamos la argentina que todos aspiramos, la Argentina del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro. Por Un Futuro Mejor Diario Peronista 2015.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni