15 agosto 2015

Unidad, Solidaridad...

Con profundo sentido humanitario compartimos el dolor de todos los necesitados y les ofrecemos, sin jactancia, nuestra ayuda generosa y desinteresada que nos caracteriza, sin escuchar siquiera quienes desde adentro pretenden desvirtuar la nobleza de nuestro sentimiento.  Siempre dije y actué con la verdad, cualquiera sea las circunstancias, es nuestro deber informar a los ciudadanos y aceptar nuestros errores, porque tenemos una obligación ética y una moral que cumplir.

Existe una causa que nos une y nos guía la necesidad de recuperación, para que puedan vivir dignamente y progresar. Ante las adversidades cada uno debe unir su esfuerzo y su buena voluntad a la solución de todos, o bien los males sobrevivirán a nosotros. Frente a un panorama desfavorable, no es el momento oportuno de lamentaciones ni de buscar culpables. Sino la comprensión y la tolerancia son los únicos que pueden aconsejar el camino de la sabiduría y la prudencia necesaria para superarlo. En esas circunstancias el pueblo no busca planes ni enfrentamientos innecesarios sino que quieren soluciones específicas y que reine el sentimiento de unidad y hermandad porque el amor patrio en circunstancias adversas ha de ser común.

Acá también debemos tener en cuenta lo siguiente: que la separación de las ideas o soluciones debe ser estimulo de comprensión y no fuente de rencores. Ante estas circunstancias extraordinarias la labor de las soluciones debe ser en conjunto. En el camino siempre encontraremos  algunos que otros que quieren sacar ventaja de la desgracia de los demás y eso son los que hablan de la boca para afuera. Por eso yo, a esas personas no les creo nada, mas sino son del pueblo, porque no sienten y no piensan como uno del pueblo. Yo le creo más,  al consejo que me da un hombre del pueblo, que un especialista. Porque este está hecho a otra vida y no sabe nada sobre el pobre pueblo, porque está alejado de sus necesidades y concibe a la política con finalidades distintas  a la nuestra, nosotros concebimos a la política de una sola manera, con finalidades nacionales con aciertos y errores pero con finalidades nacionales al fin, no con finalidades electorales, como lo hacían los antiguos políticos, que hacían girar el mundo alrededor de la próxima elección.

Nosotros trabajamos incansablemente en un deber que se nos ha impuesto para bien de todos y no nos particularizamos en la acción individual por ningún otro móvil, porque entendemos que  la política al servicio de la patria ennoblece, al servicio de los hombres se envilece. Esta es una gran diferencia entre un peronista y un opositor, mientras que nosotros consideramos a la política como un medio, ellos los consideran un fin.
Compañeros: “Unidad, solidaridad, son factores fundamentales a tener en cuenta para la construcción de la Gran Argentina que todos aspiramos. La Argentina del trabajo, progreso, desarrollo y futuro”. El futuro no se adivina, se construye. Tenemos un camino y tenemos las herramientas, por un futuro mejor Diario Peronista.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni