13 septiembre 2015

La comunidad y los municipios desde el punto de vista del Pensamiento de Perón

Una comunidad que sabe compaginar equilibradamente los factores que se ven influenciados por el empuje individual y la inercia de las colectividades, puede afrontar cualquier crisis sin que pierda la serenidad salvadora que se necesita en cada momento decisivo.

Esta serenidad nos dirá a nosotros, a nuestra comunidad y a las comunidades, nos mostrará el  camino por donde debemos transitar. Que es un camino de paz, de trabajo, de esfuerzo, de voluntad, donde cada uno sabe que debe respetar, en primer lugar a Dios, al prójimo, a las instituciones y a las leyes. Si analizamos hoy detenidamente el panorama, vemos claramente como la sociedad busca constantemente una inspiración fuera del ser del hombre, alejándose de los valores, de los principios sin importar lo fundamental que esto significa para la vida del hombre y la de su familia, siendo los representantes directos del desarrollo de una comunidad. Perón fue un gran líder que estudio a los grandes conductores de la historia. Lo hizo con la finalidad de encaminar al hombre y a la comunidad hacia una mejor calidad de vida, no solamente desde el punto de vista económico, sino también espiritual. Hoy ambas y principalmente esta última, son materias pendientes dentro del peronismo y de nuestra sociedad.

Nosotros tenemos un ejemplo para imitar. Y es lo que debemos hacer y seguir haciendo cada día. Los peronistas tenemos la objetividad de nuestra posición para con todos y cada uno de los ciudadanos que es acompañar, guiar, orientar, capacitar hasta el punto de cada uno de los ciudadanos cuenten con las condiciones necesarias para encarar este tramo de la vida. Convirtiéndose en un ejemplo para su familia, sus hijos, sus futuras generaciones y para la comunidad misma siendo un ciudadano respetado y valorado por amigos y seres  queridos.

Perón nos decía, somos un país politizado sin cultura cívica y esto debemos revertir. Hoy ir en contra o hacer otra cosa, seria traicionar al pueblo  y a nosotros mismos; porque vamos detrás de cosas demasiadas sagradas para sucumbir. Nuestros emblemas son Dios, la Patria y la Justicia Social. A Dios lo seguimos a través de las palabras del divino maestro, haciendo que los hombres amen a su prójimo como a sí mismos; que todos nos unamos detrás de ese amor, porque lo único que construye es el amor. La lucha, la codicia, la envidia destruye los valores, los hombres y las sociedades.

Nuestro segundo símbolo es la Patria, y a esa Patria la queremos servir, con buenos ejemplos.
La justicia social, proclamada y realizada por el justicialismo; hoy ha de realizar las esperanzas de tantos años, para construir juntos un futuro mejor, para nosotros, para nuestros hijos y las futuras generaciones. Esa justicia social vino para satisfacer las necesidades espirituales y económicas y hacer de cada día un excelente día para cada uno de los ciudadanos. Esa justicia social vino hacer del hombre una mejor persona, no mejor que su vecino o hermano, sino mejor de lo que era ayer.

En la actualidad, este es un camino que requiere de un cambio de paradigma, en el modo de ver, de pensar y proceder por partes de las personas encargadas de dirigir los destinos de una comunidad. Ser es ver en el mundo de hoy y lo que somos está íntimamente relacionado con el mundo que nos rodea, con lo que vemos diariamente. ¿Porque es importante este cambio de paradigma? La sociedad quiere soluciones que vayan mucho más de allá de una simple aspirina y parche. Ellos quieren y necesitan que se resuelvan las cuestiones de fondo y arranquen definitivamente el problema de la raíz. Y nosotros los peronistas tenemos las herramientas, tenemos la guía, es solo una cuestión de actitud, de voluntad, de perseverancia de hacer las cosas correctas día tras día. Compañeros, el Futuro no se adivina, se construye. Por un futuro mejor Diario Peronista.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni