04 octubre 2015

El Peronismo de Perón nunca fue una política de círculos…

El peronismo de Perón nunca fue una política de círculos, fue una política de dos brazos abiertos dispuestos acobijar y llamar a todos aquellos que estén dispuesto a sumarse a luchar por el bienestar de los trabajadores desde el que está abajo por distintas circunstancias de la vida como el que está arriba, y con la finalidad de mejorar la calidad de vida del hombre desde todos los puntos de vista, el económico, cultural, social y espiritual.

Esto decía Perón: cuando la política se desvirtúa de su camino siempre se debe a una deformación de los elementos de la conducción; o de la deformación de los conductores, que se transforman con el poder en tiranos, o de los cuadros intermedios que despertando el apetito, deforman ellos la conducción de la escala intermedia, permitiendo acceder solo a su círculo.

Esto se previene con dos elementos: en primer lugar una buena disciplina política, y esto lo deben saber “todos” que: la disciplina política no puede prescindir de la voluntad de los hombres. Más bien la disciplina política ha de contar con la voluntad de los disciplinados. Es una obediencia pero por convicción; una obediencia absolutamente voluntaria, sin matar la voluntad ni el libre albedrío de los hombres, y esto se consigue mediante la educación. El otro elemento es una doctrina que asegurara la consolidación y la continuidad, ya que las buenas causas se transforman en las causas más atroces que ha tenido la humanidad por falta de una doctrina.

Cuando la política tiende a una política de círculos y muchas veces las personas no se explican porque sucede esto. Estos fenómenos cuando ocurren, tienen su explicación en la descomposición de cualquiera de estos elementos mencionados. Pero No son errores más bien son vicios, decía el general y a esos vicios hay que corregirlos con virtudes.

Todas estas cosas, no le debe suceder nunca al peronismo, por dos razones. En primer lugar hemos establecido una doctrina que no solo está al alcance de todos sino que además establece los parámetros como debe actuar y proceder un peronista, pero si por esas casualidades de la vida le llegara a suceder esto a nuestro movimiento debemos nosotros recordarles a estos “Dirigentes” que existe una doctrina y que no es para estar colgada como un cuadro sino mas bien que esta para practicarla, inculcarla y respetarla. Les recuerdo que la doctrina peronista no es suficiente conocerla, es necesario comprenderla y sentirla. Porque no solo va dirigida al conocimiento sino que va dirigida al alma de los hombres.

Y la otra razón por la cual no debemos permitirlo es: debido a la logrería política estos se embanderan con pequeño grupo, luego con otro, y ellos son con el tiempo los autores principales de la descomposición de los cuadros, desvirtuándonos del camino.

Compañeros Perón fue muy claro siempre. Mas si queremos construir la Argentina que todos aspiramos, La Argentina del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro. El futuro no se adivina, se construye. Por un futuro mejor Diario Peronista, sigamos inculcando y transmitiendo los valores y virtudes peronistas pero dando nosotros el ejemplo.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni