15 diciembre 2015

El Peronismo que debe venir, nosotros no somos ni de derecha, ni de izquierda sino justicialistas… Juan Perón

El peronismo siempre fue un movimiento revolucionario, en la actualidad muchas personas consideran o tienen un mal concepto de esta palabra, nosotros los justicialistas lo consideramos revolucionario en el buen sentido de la palabra, en el sentido de realizar grandes transformaciones para el bien del país y especialmente en la vida del hombre argentino.

Es por eso que sus transformaciones no solo abarcan únicamente el ámbito económico, sino también el cultural, social y espiritual, encaminando a la sociedad Argentina y principalmente al hombre y a las familias hacia una nueva y mejor calidad de vida. Este es el peronismo que nos transmitieron nuestros abuelos y es el que debemos fomentar a nuestros hijos y a nuestras futuras generaciones.

Desde el retorno a la democracia el justicialismo ha pasado por diferentes corrientes desde la derecha a izquierda y Perón fue muy claro al respecto, no somos ni de un bando ni del otro, somos justicialistas y el justicialismo es una doctrina, es un camino, es una herramienta que tenemos los argentinos a disposición para realizar un cambio de paradigma en nuestras vidas y en nuestra sociedad y así juntos construir la Argentina que todos aspiramos, la Argentina del Trabajo, Progreso, Desarrollo y Futuro.

Perón decía que el Movimiento Peronista es de todos los que lo formamos y dependemos. Y allí radica el derecho que cada peronista tiene que sentir y pensar para el beneficio común, como lo establece un viejo apotegma peronista: "Que todos sean artífices del destino común, pero ninguno instrumento de la ambición de nadie". Los hombres que vengan al peronismo deben hacerlo con la voluntad decidida de poner todos los días algo de su parte para ennoblecerlo y dignificarlo. Este es el justicialismo que debemos fomentar y construir de aquí en adelante, libre de pasiones y de intereses individuales que son los que desvían y deforman la actuación peronista.

Es hora que dejemos de lado nuestras diferencias y vayamos en búsqueda de la unidad, la solidaridad y organización, que son los tres elementos fundamentales que el general estableció, para vencer al tiempo y construir el poder necesario para poder cambiar la vida pero para mejor de todos los argentinos. Hoy luchar contra un compañero es una acción negativa que afecta al trabajo que debemos hacer en conjunto.

La colaboración y la cooperación de todos perfeccionan la obra común. Este es le motivo por el cual es menester trabajar hermanados en el espíritu, en la inteligencia y en las realizaciones prácticas.
Compañeros no adivinemos el futuro porque el futuro no se adivina se construye. Construyamos juntos un futuro mejor. Diario Peronista

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni