06 agosto 2016

El Peronismo, base de amor, de justicia y de solidaridad.

Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría. Corintios II 9:7. Así se empezó a sembrar Juan Perón, bajo las leyes de Dios. El justicialismo sembró en el hombre una semilla que contiene dos grandes verdades y que las mismas fueron transmitidas de generación en generación, “Puedes y Vales” que son indispensables para un buen desarrollo y progreso moral, espiritual, humano y económico en la vida de cualquier ser humano. Aunque algunos no lo hayan querido implementar como lo hizo su jefe Juan Perón, un pueblo libre de conformismo.

Puedes: más de lo que te imaginas y Vales: más de lo que piensas. Perón pudo ver en el trabajador argentino estas dos grandes verdades y cualidades. Por eso somos justicialistas y hoy es necesario volver a sembrar esa semilla en cada uno de los argentinos. Ese es nuestro rol hoy como justicialista, lograr levantar las cabezas y encaminarlos por el camino de la ética, de la moral, de las buenas costumbres, el camino del respeto a Dios sobre todas las cosas, al prójimo, a las autoridades, a la justicia y a las instituciones.

Evitemos y es una obligación ética de parte de los verdaderos justicialistas: Evitar de utilizar al pueblo en defensas de interés personales, es por eso que debemos dejar que la justicia actué si es culpable o inocente, cada dirigente se tiene que hacer cargo de cómo utilizo su lapicera, no importa si hizo obras publicas o otorgo ciertos beneficios al pueblo en nombre del justicialismo porque el pueblo tiene que saber que es su obligación para eso se lo elige. Además ser elegido por el voto no le da la potestad de utilizar el dinero que aportamos todos los argentinos en beneficios personales. Porque si analizamos minusiosamente ningún gran empresario en todos estos años pudo incrementar tanto su patrimonio, como lo hicieron ciertos políticos o en su gran mayoría, ya sean Menemistas, Duhaldistas, Massistas, Kirchneristas, Cristinistas, todos los ismos que quieran.
Debemos empezar a llamar las cosas por su nombre, Trabajador-Trabajador, Empresario-Empresario, Agricultor-Agricultor – Chorro-Chorro o ladrón, es nuestra obligación como justicialistas y esto sí es una obligación eliminar definitivamente de la cultura Argentina, principalmente de los humildes, el termino de malversación de fondos e incrementos patrimoniales de ciertos dirigentes como algo normal.

Comprendemos perfectamente que cada uno de los compañeros justicialistas, tiene su corazón no solo en Perón sino también en algunos de los dirigentes antes mencionados. El gran error que han cometido cada uno de los “ismos” es que a lo largo de todos estos años se encargaron de dividir y enfrentar al pueblo, llevándolos por caminos pocos éticos, todo por cuestión de poder y luego ellos “Los mosos”, arreglando todo por debajo y el pueblo quedando divido, fraccionado y enfrentado con su hermano, siendo los únicos responsables de tal división, porque estas personas han utilizado la comunicación de manera incorrecta, ya sea por conveniencia política, económica o de poder o por ignorancia del dirigente y esto que acabo de expresar saben muchos compañeros que es verdad.

Es por eso, que llego el momento de hacer caso a las normas, principios y reglas establecidas por Juan Perón y es al único al que le debemos respeto dentro de Justicialismo, así lo estableció Eva Perón y Juan Perón cuando dijo y estableció que su único heredero es el pueblo Argentino. Esto por supuesto si queremos el resurgimiento del justicialismo como anhelamos miles y millones de compañeros.

Volviendo al punto de inicio, uno de los grandes lemas del justicialismo es dar. La palabra DAR, es una palabra que conlleva mucha energía y grandes milagros en la vida de aquellas personas que lo hacen de corazón. Nuestro logo así lo demuestra levantando al compañero que está por debajo, ¿de qué manera?, dándoles todas las herramientas; porque con el conocimiento y la habilidad le permitirá a esa persona mejorar su vida y la de su familia también. Para eso estamos para guiarlos, capacitarlos y para mostrarles el camino del justicialismo. Que es sinónimo de amor, de progreso y desarrollo.

La vida es un constante esfuerzo de adaptación que requiere de nuestra parte voluntad y perseverancia, este es el motivo por el cual no debes malgastar tu tiempo, porque de esa materia está formada la vida. Ni tampoco querer apagar la luz del otro, para lograr que brille la tuya. Allí es donde debemos estar los justicialistas ayudar a nuestros compañeros a encender su propia luz. No para que aprendan a lidiar con la pobreza, todo lo contrario a que puedan superarse y mejorar económicamente sus vidas y poder encontrarse espiritualmente y ser cada día una mejor persona en todos los aspectos. Esto es lo que debemos empezar nuevamente a transmitir y sembrar en la mente de los argentinos, como lo hizo una vez el general Perón.

Hoy nos toca a nosotros demostrarles a los argentinos que en el verdadero justicialismo, aquel que ama y respeta a Dios sobre todas las cosas, el que te enseña a ser una mejor persona, el que inculca el Respeto, los buenos Valores, morales, cristianos, espirituales y humanos, el que te capacita, el que te enseña todo lo que sabe y no se guarda nada, para que tú seas una mejor persona, no mejor que tu maestro, sino mejor de lo que eras ayer, este es el lema justicialista de hoy. Solo existe un hoy y un ahora esencial que nos está diciendo, llego el momento de resurgir como el ave fénix, pero esta vez demostrando que hemos aprendido de nuestros aciertos y errores. Pero debemos utilizar este resurgir como una herramienta para la construcción de un futuro mejor, lleno de valores, de abundancia, de progreso y desarrollo para todos.
Compañeros es hora de Construir juntos un futuro mejor, sin egoísmo, ni rencores ni odios, solo respeto, amor, comprensión, solidaridad y justicia. El significado de ser solidario con el otro, es mucho más amplio que lo que piensan algunas personas, puede ser solidario transmitiendo conocimiento, este le servirá mucho más que otorgándole solo una pequeña ayuda económica, pueden hacerlo ambas cosas, pero de esta manera les estas enseñando el camino hacia su libertad, progreso.

Este desequilibrio que hemos pasado en el justicialismo, en ocasiones es necesario para volver a un estado de equilibrio mucho mayor. Este desajuste podríamos llamarlo así, nos anuncia que llego el momento de limpiar la maleza, preparar nuestro campo, para una nueva siembra, pero esta vez la experiencia que es sinónimo de sabiduría, nos guiara para tener en un futuro cercano una buena cosecha. Así lo estableció Dios, Cosecharas lo que sembraste, entonces llego el momento de germinar en nuestro suelo una buena semilla.

Compañeros debemos empezar a tomar conciencia que cada uno de nosotros nos merecemos lo mejor, y si queremos un futuro maravilloso para nosotros y para nuestros hijos debemos empezarlo a construir. Desde el justicialismo tenemos en nuestras manos la oportunidad de encaminar a millones de personas hacia un futuro digno y esplendoroso. Compañeros el futuro no se adivina, se construye. Por un futuro mejor Diario Peronista.

Por Carlos Ravagni & Guillermo Ravagni